El feriado nacional por la clasificación de Ecuador en el Mundial 2026 quedó oficializado tras la victoria ante Alemania: el presidente Daniel Noboa dispuso un día de descanso a nivel nacional luego del 2-1 que metió a la Tri en los dieciseisavos de final.
Qué establece el feriado nacional decretado por Noboa
El anuncio, que primero apareció en un mensaje del mandatario en X (“¡Mañana, feriado!”), pasó a una decisión formal del Ejecutivo horas después del partido. El decreto fijó un feriado nacional no recuperable para el viernes 26 de junio de 2026.
La medida aplica tanto para el sector público como para el privado. El texto, sin embargo, incorpora una excepción: los servicios esenciales —sanidad, seguridad y emergencias— deben mantener su operación normal durante la jornada.
Con ese marco, el Gobierno convirtió en disposición nacional el ambiente de festejo que siguió al pitazo final, en una noche en la que se reportaron celebraciones en ciudades como Quito, Guayaquil y Cuenca.
La remontada ante Alemania que selló el pase a dieciseisavos
La Tri llegó al tercer partido de la fase de grupos obligada a dar un golpe de resultado. En sus dos primeras presentaciones no había conseguido ganar, y la clasificación dependía de cerrar con un marcador que la metiera en la conversación de los mejores terceros del torneo.
El triunfo se concretó en el MetLife Stadium de Nueva Jersey con una remontada definida por los goles de Nilson Angulo y Gonzalo Plata. Con ese 2-1, Ecuador aseguró el cupo a la siguiente ronda.
Tras el encuentro, el técnico Sebastián Beccacece resumió el momento con una frase breve en zona mixta: “Esto significa para el pueblo”. Y, en medio del clima de euforia, pidió espacio para el festejo: “Que la dejen disfrutar y que dejen celebrar”.
Una celebración dentro y fuera del estadio, y un cruce por definir
Dentro del estadio, el cierre tuvo un tono emotivo que conectó la clasificación con símbolos culturales. Por los parlantes sonó “A Mi lindo Ecuador”, del grupo Pueblo Nuevo, y luego “Nuestro Juramento”, canción asociada a Julio Jaramillo, el “Ruiseñor de América”.
Con camisetas amarillas en las tribunas, abrazos y lágrimas, la música acompañó un festejo que se extendió más allá del escenario deportivo. En paralelo, el decreto presidencial le dio forma institucional a una jornada que muchos hinchas ya asumían como un día de celebración.
En lo deportivo, Ecuador queda a la espera de la definición de los emparejamientos. Por su condición de mejor tercero, enfrentará a uno de los líderes de grupo cuando se complete la tercera fecha y se confirmen los cruces del cuadro.















