El Centro Democrático pidió investigar las denuncias sobre una reunión en Valledupar en la que, de acuerdo con varios participantes, delegados del Gobierno de Gustavo Petro solicitaron a exjefes paramilitares hablar contra Álvaro Uribe, Abelardo de la Espriella y Germán Vargas Lleras. El partido reclamó que se establezcan responsabilidades por lo ocurrido.
La denuncia sobre Valledupar
La petición del partido llegó después de que Salvatore Mancuso difundiera un video sobre el encuentro. El exjefe de las Autodefensas Unidas de Colombia sostuvo que los delegados les pidieron acusar a los tres dirigentes «para ganar una elección». Afirmó que ninguno de los excomandantes aceptó hacerlo.
En su pronunciamiento, el Centro Democrático calificó las denuncias de «muy graves» y pidió a las autoridades competentes actuar «con rigor y celeridad». «El Estado no puede ser usado como arma de persecución», afirmó la colectividad al solicitar que se investiguen los hechos y se determinen las responsabilidades.
Angie Rodríguez, exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), había declarado que Gustavo Petro, entonces presidente, le encomendó coordinar un encuentro con exjefes paramilitares para hablar mal de dirigentes políticos. Rodríguez situó la reunión en Valledupar en 2025 y mencionó entre los asistentes a Rodrigo Tovar Pupo, Carlos Mario Jiménez y Salvatore Mancuso.
Juan Carlos Villamizar, abogado asesor de Mancuso y testigo del encuentro, también afirmó que hubo una solicitud para que los excomandantes hablaran contra Uribe, De la Espriella y Vargas Lleras. Según su relato, Angie Rodríguez y Víctor de Currea-Lugo presentaron la petición y dijeron que actuaban bajo instrucciones de la Presidencia. Villamizar aseguró que la reunión terminó sin acuerdo.
El propósito inicial del encuentro
Villamizar explicó que la cita se había convocado para abordar la reapertura del proceso de Ralito. Mancuso sostuvo que había acordado ese encuentro con Petro un año antes, en Montería, con la intención de cerrar ese proceso. En su momento, el entonces ministro del Interior, Armando Benedetti, describió el propósito como «cerrar el ciclo inconcluso de Justicia y Paz».
Mancuso atribuyó a Rodríguez y a De Currea-Lugo el cambio de enfoque de la reunión. Aseguró que los excomandantes rechazaron hablar públicamente contra los tres dirigentes y que, después de esa negativa, la mesa de Ralito no volvió a convocarse. Esa relación entre ambos hechos forma parte de su versión.
Sobre una eventual orden directa de Petro para hacer la solicitud, Mancuso fue más acotado: «A mí nunca me lo pidió». Señaló que Rodríguez, De Currea-Lugo y el expresidente deberán responder por ese punto ante la justicia. También dijo que declarará bajo juramento si la Fiscalía lo llama.
















