La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) activó la Sala de Crisis Nacional tras el cambio a alerta naranja del volcán Puracé y la cadena volcánica Los Coconucos, en el departamento del Cauca.
La medida fue adoptada luego de que el Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportara un incremento sostenido de la actividad del sistema volcánico desde el pasado 20 de julio.
El cambio en el nivel de alerta llevó a reforzar la coordinación entre las autoridades nacionales, departamentales y municipales, con el propósito de fortalecer la preparación ante una posible emergencia y mantener un seguimiento permanente de la evolución del volcán.
Aumenta la actividad volcánica
De acuerdo con el SGC, la alerta naranja está relacionada con un aumento de la energía sísmica asociada al tremor volcánico, mayores emisiones de ceniza y gases, columnas de mayor altura y deformaciones del terreno registradas entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga.
Ante este panorama, la UNGRD indicó que las entidades de respuesta deben fortalecer sus capacidades y permanecer atentas a cualquier cambio en el comportamiento del sistema volcánico.
“Esta declaratoria de alerta naranja implica que todos los organismos y entidades del nivel local, departamental y nacional permanezcan en estado de alerta y brinden información oportuna a las comunidades”, afirmó el director de la entidad, Javier Pava.
Autoridades mantienen monitoreo permanente
La Sala de Crisis Nacional funcionará como un espacio de articulación entre la UNGRD, las autoridades del Cauca, los consejos territoriales de gestión del riesgo y los organismos operativos. Allí se realizará seguimiento continuo a la actividad volcánica, se evaluará la capacidad de respuesta y se coordinarán las acciones necesarias ante una eventual emergencia.
El SGC continuará con el monitoreo técnico y recomendó a la población no acercarse a los cráteres del Puracé, Piocollo y Curiquinga, debido al riesgo asociado a las emisiones.
Las autoridades aclararon que la alerta naranja no significa que una erupción sea inminente. El nivel podrá cambiar de acuerdo con la evolución de la actividad y la evaluación de los especialistas.



