La presencia del expresidente Gustavo Petro en Bélgica reactivó el debate sobre la condición impuesta por el Senado para sus salidas del país: informar previamente las fechas y los destinos de cada desplazamiento durante los 12 meses posteriores al fin de su mandato.
La condición fijada por el Senado
La mesa directiva del Senado no había recibido por escrito una comunicación de Petro sobre el viaje a Bélgica, pese a que el exmandatario publicó mensajes y fotografías desde Bruselas. En una de esas publicaciones escribió: “No me paseo entre cadáveres me paseo entre libros y pensamientos. Bruselas, 11/09/26”.
La plenaria autorizó las salidas internacionales del expresidente con 73 votos a favor y 11 en contra. La resolución condicionó ese permiso a que Petro informara antes de cada viaje el lugar y la fecha, como mecanismo de seguimiento de sus desplazamientos al exterior.
Ese trámite aplica a los expresidentes durante los doce meses posteriores a la entrega del cargo. La autorización no fue abierta: exige reportar cada salida del país con el destino y las fechas específicas del itinerario.
El antecedente inmediato fue su visita a México. El 21 de agosto, Petro remitió una carta al presidente del Senado, Honorio Henríquez, y al secretario general de la corporación, Diego Alejandro González, para comunicar que viajaría a Ciudad de México entre el 30 de agosto y el 2 de septiembre por un evento académico.
Petro continuará gira por Europa
El viaje a Bélgica corresponde a la segunda salida internacional de Petro desde que dejó la Presidencia. Tras publicar desde Bruselas, el exmandatario informó el 12 de septiembre su llegada a Ostende, donde participará en ManiFiesta 2026, festival organizado por el Partido del Trabajo de Bélgica (PTB/Pvda).
En Ostende, Petro afirmó que dejaría una reflexión sobre las posiciones de Estados Unidos frente al fascismo. Su agenda europea también incluye una visita a Madrid el 16 de septiembre para reunirse con integrantes del Congreso de los Diputados y un paso por Estrasburgo, Francia.
La controversia se concentra en si la comunicación sobre el desplazamiento a Bélgica fue presentada al Senado antes del viaje y bajo las condiciones establecidas por la plenaria. La publicación de fotografías desde territorio belga no sustituye el procedimiento de información exigido por la autorización.
El recorrido europeo ocurre semanas después de su viaje a México, que fue notificado formalmente a la corporación. El estado del aviso sobre Bélgica mantiene abierto el debate sobre el cumplimiento de la condición vinculada al permiso de salida del país.











