La junta directiva de la Electrificadora del Huila designó a Claudia Marcela Peña Gasca como gerente general en propiedad, tras la remoción de Nika Cuéllar. La elección pone fin al encargo de la gerencia y se produjo pese a la objeción del gobernador Rodrigo Villalba, quien defendía que el cargo quedara en manos de un profesional huilense.
La votación por la gerencia de ElectroHuila
La decisión quedó formalizada en el acta número 1132 de una sesión extraordinaria. Peña Gasca obtuvo seis votos favorables y uno en blanco. Villalba no apoyó su elección y dejó consignado que, a su juicio, la empresa debería ser dirigida por alguien que conozca las particularidades económicas, energéticas y sociales del Huila.
Antes de votar, la junta examinó cuatro hojas de vida: las de Peña Gasca, Juan Pablo Tovar Ochoa, Miriam San Miguel Cantillo y Christian Camilo Suárez Ortiz. La administración de ElectroHuila estuvo a cargo de revisar los perfiles, con la intervención del gerente encargado, Óscar Iván González Hoyos, y el acompañamiento de la coordinadora de Recursos Humanos, Tatiana Leguízamo.
Peña Gasca es ingeniera electrónica y especialista en Gestión Pública; también cursa una maestría en Gobierno. Su trayectoria incluye trabajos relacionados con sistemas fotovoltaicos, redes de media y baja tensión, electrificación rural, líneas de 115 kilovoltios y subestaciones. La evaluación la situó entre los dos aspirantes que cumplían los requisitos profesionales examinados para el cargo.
El otro perfil que cumplía esos requisitos era el de Tovar Ochoa. Durante la verificación de antecedentes, la administración identificó una sanción fiscal. El acta recoge el criterio del asesor jurídico: mientras subsistiera la inhabilidad aplicable, su designación no resultaba procedente. De ese modo, Peña Gasca quedó como la candidata habilitada para la elección.
La objeción del gobernador
Suárez Ortiz, identificado en el acta como el único aspirante oriundo del Huila, no acreditó la experiencia profesional específica ni la experiencia en coordinación o dirección exigidas. San Miguel Cantillo cumplía los requisitos educativos, pero tampoco acreditó esas condiciones de experiencia.
Villalba sostuvo que la gerencia debía comprender las necesidades de los usuarios huilenses y las oportunidades productivas de la región. Mencionó proyectos de energía solar, el uso de biomasa procedente de residuos agrícolas y pequeñas centrales hidroeléctricas. También aludió a las tarifas que pagan los usuarios como una realidad frente a la cual, dijo, la compañía debe tener sensibilidad.
La designación llega después de que la junta removiera por unanimidad a Nika Duniezhka Cuéllar Cuenca el 21 de septiembre. Su salida estuvo precedida por una controversia sobre una reforma estatutaria que fijó para la gerencia un periodo de cuatro años, con posibilidad de reelección. La Gobernación demandó esa modificación y solicitó la suspensión provisional de sus efectos.
La junta también había advertido posibles irregularidades en el contrato de Cuéllar, entre ellas que no habría sido sometido a su aprobación. La Procuraduría abrió una indagación previa sobre los cambios estatutarios. Con la nueva elección, el nombramiento de Peña Gasca quedó formalizado en el acta suscrita por la presidenta y la secretaria encargada de la junta.











