Un hostigamiento contra la fuerza pública en Íquira se sumó a los ataques con drones registrados en Palermo y Teruel en menos de 48 horas. Los hechos dejaron tres policías heridos y motivaron el despliegue de tropas para apoyar a los uniformados en el occidente del Huila.
Ataques en el Huila
El primer ataque reportado ocurrió el jueves por la tarde en Palermo, donde dos policías resultaron heridos. El viernes al mediodía, otro ataque con drones en Teruel dejó a un uniformado herido. Después se registró el hostigamiento en Íquira, municipio situado a unos 30 minutos de Teruel.
Sobre la estación de Policía de Íquira también se registró el sobrevuelo de drones. Al parecer, en ese episodio no se lanzaron artefactos explosivos. La sucesión de hechos genera preocupación entre los habitantes del occidente del departamento.
En Teruel, un artefacto explosivo cayó en el patio de una vivienda durante el ataque. La cercanía de una institución educativa con la estación de Policía llevó al traslado preventivo de más de 300 estudiantes a otro lugar para que continuaran sus actividades académicas.
Respuesta ante los drones
Entre las medidas propuestas para las estaciones de Policía figuran estructuras de malla y cámaras de alta tecnología destinadas a reforzar la vigilancia y las labores de inteligencia. El secretario de Gobierno, Camilo Castrillon, señaló que adquirir equipos antidrones supone un desafío económico y operativo para el departamento.
El funcionario indicó que esos dispositivos pueden costar entre un millón y dos millones de pesos y cubrir aproximadamente de uno a tres kilómetros. También advirtió que la tecnología utilizada por los delincuentes cambia constantemente y puede dejar obsoletos algunos sistemas de inhibición en pocos meses.
La Gobernación ha adquirido equipos mediante el Fondo de Seguridad Territorial y adelanta procesos de contratación para incorporar drones y otras herramientas tecnológicas, de acuerdo con el secretario. Mientras tanto, tropas se desplegaron para apoyar a los uniformados, y la fuerza pública cuenta con algunos sistemas inhibidores instalados en puntos estratégicos.

















