El expediente de Gerardo González Valencia, señalado como líder de Los Cuinis y cuñado de El Mencho, detalla cómo organizó un viaje familiar desde Uruguay a Brasil para el Mundial 2014 mientras agencias de Estados Unidos ya lo rastreaban. Años después, tras su captura y extradición, el mexicano recibió cadena perpetua y permanece preso en Victorville, California.
Lo que muestra el expediente de Gerardo González Valencia sobre el Mundial 2014
El caso judicial en Estados Unidos incorporó correos electrónicos y registros migratorios que ubican a González Valencia coordinando el traslado desde Uruguay hacia Brasil. En un mensaje enviado a su esposa, Wendy Amaral, le pidió encargarse de vuelos y hotel, además de revisar alternativas de entradas para el partido.
En esa comunicación, los documentos consignan que el costo de los boletos podía llegar a 21.300 dólares. El material también incluye reportes de la Dirección Nacional de Migración de Uruguay, que lo sitúan cruzando por carretera a Brasil el 4 de julio de 2014 por el paso fronterizo de Chuy.
Según esos registros, el 9 de julio asistió en São Paulo a la semifinal Argentina–Países Bajos en el Arena de São Paulo. Luego, el 12 de julio regresó a Uruguay por el mismo punto fronterizo, siempre de acuerdo con la documentación integrada al expediente.
Bajo la lupa de la DEA y con una búsqueda abierta desde 2001
Para ese periodo, el expediente ya lo ubicaba dentro del interés de la DEA. Además, consigna que el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos lo buscaba por haberse fugado en 2001 de una casa de transición en Oakland, California, donde cumplía la etapa final de una condena de cuatro años por posesión de metanfetamina con fines de distribución.
El mismo expediente describe a Sudamérica como su refugio a partir de 2009, cuando se instaló con Amaral y sus tres hijos. Primero vivieron en Argentina y después en Punta del Este, Uruguay. En una carta dirigida al juez federal que revisó el proceso, Amaral sostuvo que la mudanza buscó darles a sus hijos “una vida diferente a la que teníamos”.
De la fachada de empresario a la captura en Uruguay y la prisión en California
Durante esos años, González Valencia se presentaba como empresario mexicano dedicado a administrar tiendas de conveniencia. Correos incluidos en el caso citan el reporte de un gerente que, en septiembre de 2011, habló de un “récord de ventas: 24.063 pesos” y de un flujo cercano a 1.000 clientes al día, una narrativa que, según el expediente, se usaba para justificar su nivel de vida.
En paralelo, el expediente le atribuye actividades de narcotráfico a gran escala desde 2003 junto con sus hermanos y su cuñado. Entre los señalamientos aparecen cargamentos de cocaína detectados en 2007 y 2009, además de presuntos vínculos con homicidios y tráfico de armas para asociados del CJNG.
González Valencia fue detenido en abril de 2016 en Uruguay con identificaciones y actas de nacimiento falsas, además de celulares y joyas. Cuatro años después fue extraditado, se declaró culpable de narcotráfico y, de acuerdo con el registro del caso, hoy cumple cadena perpetua en una prisión federal de mediana seguridad en Victorville, en el estado de California.














