El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, manifestó su preocupación por las recientes amenazas de muerte denunciadas por los candidatos presidenciales Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.
A través del Departamento de Estado, el gobierno norteamericano condenó de manera categórica cualquier acto de intimidación, señalando que estos hechos se enmarcan en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en Colombia.
Llamado a investigar
En su pronunciamiento, la entidad advirtió que las amenazas representan un “claro recordatorio de los oscuros días de violencia política en el país”, haciendo referencia a episodios históricos que afectaron la estabilidad democrática.
Además, relacionó este panorama con hechos recientes como el asesinato del líder político Miguel Uribe Turbay, lo que ha encendido las alarmas sobre el nivel de riesgo que enfrentan los aspirantes en plena contienda electoral.
Desde Washington se enfatizó que los grupos armados ilegales y las organizaciones narcoterroristas continúan siendo una de las principales amenazas para la seguridad en Colombia y la región.
Exigencia de garantías
Ante la gravedad de la situación, el Departamento de Estado instó al Gobierno colombiano a adelantar investigaciones exhaustivas que permitan identificar a los responsables de las amenazas.
“Es nuestra firme expectativa que actúen con rapidez y decisión”, señaló el portavoz, al tiempo que hizo un llamado directo para garantizar condiciones de seguridad adecuadas para todos los candidatos.
El pronunciamiento también insiste en la necesidad de mantener medidas de protección sólidas que permitan el desarrollo de campañas en libertad y sin riesgos.
Este llamado internacional pone nuevamente el foco sobre las garantías electorales en Colombia, en un momento clave para la democracia y la estabilidad política del país.



