El presidente Abelardo De la Espriella anunció compromisos de recursos tras una cumbre en Quibdó con empresarios, autoridades territoriales e integrantes del Gobierno, convocada para articular la atención a las comunidades afectadas por el terremoto.
Una mesa para la recuperación
La jornada se centró en la recuperación posterior al terremoto y en la definición de prioridades para el departamento. Entre los asuntos planteados estuvo la reconstrucción de viviendas destruidas, dentro de una agenda que reunió al Gobierno Nacional, las autoridades territoriales y el sector privado.
En la delegación gubernamental participaron el ministro de Comercio, Mauricio Gómez Amín; la ministra de Transporte, Elsa Noguera; el ministro de Vivienda, Jaime Beltrán, y Jaime Uribe, gerente del Fondo Milagro. La cumbre contó también con la presencia de la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba.
Por el sector empresarial asistieron Luis Carlos Sarmiento, de Grupo Aval; Jaime y Gabriel Gilinski, del Grupo Gilinski; David Vélez, de Nubank; Juan Carlos Mora, de Bancolombia; César Caicedo, de Colombina; Alejandro Santo Domingo, de Valorem; Fuad Char, de Olímpica, y Christian Daes, de Tecnoglass.
El encuentro ocurrió después de una reunión entre el presidente y líderes empresariales celebrada el 22 de agosto en Barranquilla. En esa cita se organizaron donaciones para las familias damnificadas y se acordó reducir al 8% las tasas de interés de créditos de vivienda para los hogares afectados.
Recursos y planes para Chocó
Durante su intervención, De la Espriella afirmó que su denominado Plan Marshall estará dirigido a atender los principales problemas del departamento mediante un programa por cada ministerio. También planteó concentrar la planeación en grandes prioridades con recursos asegurados, en lugar de dispersar las iniciativas.
Entre los compromisos expuestos figuraron recursos para el Malecón de Quibdó y para el régimen especial minero. El mandatario agregó que 1.000 emprendedores recibirán capital semilla como parte de las medidas anunciadas durante la reunión.
Córdoba sostuvo que la cooperación debe orientarse a dignificar la vida y avanzar más allá de recuperar el departamento en las condiciones previas al sismo. En ese contexto, anunció que presentará un plan de trabajo para recuperar 6.000 viviendas destruidas por el terremoto del 10 de agosto.
El reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, con corte al 6 de septiembre, registró 331 personas fallecidas, 4.505 heridas y 111 desaparecidas por el sismo. El balance abarcó 16 departamentos y 498 municipios, con 296.725 familias y 466.644 personas damnificadas.
En infraestructura, el mismo reporte contabilizó 201.989 viviendas averiadas y 36.326 destruidas por completo, además de 6.005 edificios con fallas y 743 colapsados. La cumbre prevé consolidar una mesa empresarial permanente entre el sector privado y el Gobierno para coordinar compromisos frente a la emergencia.











