El Colegio Médico del Huila expresó su rechazo e indignación por la muerte de una niña de tres años que permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) del Hospital Universitario de Neiva, donde recibía atención por una neumonía severa.
A través de un comunicado, el gremio denunció presuntas fallas en la gestión de la EPS Asmet Salud, a la que señaló de no autorizar oportunamente la terapia ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea), un procedimiento especializado que puede brindar soporte respiratorio y circulatorio a pacientes en estado crítico.
Según el pronunciamiento, la menor requería ser trasladada con urgencia a una institución de mayor complejidad que contara con esta tecnología. Sin embargo, el Colegio Médico aseguró que la autorización no fue emitida y que tampoco se habría gestionado de manera efectiva el traslado, pese al deterioro de su condición y a las solicitudes de sus familiares.
El gremio también señaló que existía una acción de tutela admitida con una medida provisional judicial, que, según su denuncia, no habría sido atendida oportunamente. Esta situación genera interrogantes sobre la respuesta institucional frente a pacientes pediátricos que requieren procedimientos de alta complejidad.
La muerte de la niña vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre las barreras administrativas en el sistema de salud y sus posibles consecuencias para quienes necesitan atención inmediata. En casos críticos, la coordinación entre las EPS y las instituciones hospitalarias resulta determinante para evitar demoras que puedan comprometer la vida de los pacientes.
Ante las graves acusaciones, será fundamental esclarecer las actuaciones de Asmet Salud, verificar el cumplimiento de las órdenes judiciales y establecer si existieron responsabilidades en la atención y el traslado que necesitaba la menor.



