Colombia deportó a Inda Peñarrieta y Michelle Macías, esposa e hija de Adolfo Macías, alias Fito, dos días después de su detención. Ambas fueron entregadas a Ecuador, donde tienen un proceso judicial pendiente por lavado de activos.
El proceso contra la esposa e hija de Fito
Las autoridades ecuatorianas recibieron a Peñarrieta y Macías en el aeropuerto de Guayaquil al filo de la medianoche del martes. Allí les leyeron sus derechos. El ministro del Interior, John Reimberg, afirmó que deberán comparecer ante la justicia por un proceso pendiente desde marzo de 2026.
Las dos son requeridas para responder en un juicio por lavado de activos en el que otros familiares de Fito ya recibieron condenas de entre siete y 10 años de prisión. El caso involucra el lavado de más de 25 millones de dólares. Peñarrieta y Macías también enfrentan señalamientos por presunta delincuencia organizada y asociación ilícita.
Reimberg las acusó de manejar el financiamiento de Los Choneros y de participar en el lavado de activos. En una entrevista con radio FM Mundo, les atribuyó además vínculos con la financiación del narcotráfico y de otras actividades violentas. El ministro sostuvo que podrían recibir penas de al menos 15 años de prisión.
Captura en Colombia y reclusión
Peñarrieta y Macías fueron capturadas el domingo en una población del noreste de Colombia. En el operativo participaron fuerzas de seguridad colombianas y ecuatorianas, con cooperación de Estados Unidos. Los presidentes de Colombia y Ecuador anunciaron la detención.
La entrega a Ecuador se produjo dos días después. Aunque el título de la información inicial la presentó como una extradición, el cuerpo de la noticia describe el traslado como una deportación desde Colombia. Reimberg confirmó que ambas serán recluidas en La Roca, una cárcel femenina de máxima seguridad.
No era la primera vez que Peñarrieta y Michelle Macías eran detenidas fuera de Ecuador. En enero de 2024, tras la fuga de Fito de una cárcel de Guayaquil, fueron detenidas junto con otros dos hijos de Peñarrieta en Córdoba, Argentina. Después de su expulsión, llegaron a Ecuador y quedaron en libertad porque entonces no tenían procesos judiciales pendientes.
Fito fue recapturado en Ecuador un año y medio después de su fuga. En julio de 2025 fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por narcotráfico y tráfico de armas. Su esposa e hija quedaron ahora bajo custodia ecuatoriana para responder por el proceso abierto en su contra.










