La Operación Militar Azarías contra la estructura Carolina Ramírez del Estado Mayor Central (EMC) dejó 20 muertos, cinco capturados y dos menores recuperados en Guaviare, informó el presidente Abelardo de la Espriella. El balance sitúa la ofensiva entre las principales acciones aéreas recientes contra la disidencia dirigida por Iván Mordisco.
Balance de la operación
El presidente indicó que 27 integrantes de la estructura Carolina Ramírez fueron afectados durante la operación. El grupo hace parte del EMC, la mayor disidencia de las antiguas FARC, cuyo máximo jefe es Néstor Gregorio Vera, conocido como Iván Mordisco.
Entre los fallecidos figura el jefe del Frente Carolina Ramírez, alias El Tigre. Su identidad fue confirmada mediante prueba dactiloscópica, de acuerdo con el reporte divulgado por De la Espriella.
Las autoridades reportaron la incautación de 26 fusiles, cuatro ametralladoras y tres pistolas, además de diez equipos de campaña y 13 chalecos. El mandatario sostuvo que la acción afecta las capacidades militares, logísticas y financieras de la organización.
Operación Militar Azarías en Guaviare
El nuevo balance fue anunciado después de que inicialmente se informara de ocho muertos en la operación. La ofensiva estuvo dirigida contra integrantes de la estructura Carolina Ramírez en el departamento de Guaviare, en el centro-sur de Colombia.
El episodio ocurrió horas después de que el Instituto Nacional de Medicina Legal confirmara que tres menores de edad estaban entre los diez muertos de otro bombardeo realizado el jueves anterior, también en Guaviare. En una operación militar distinta desarrollada días antes en el sur del país murió un cuarto menor.
En la Operación Militar Azarías, las autoridades informaron la recuperación de dos menores. El Gobierno no había confirmado si entre los 20 fallecidos de esta ofensiva había más menores de edad.
Cambio en la política de seguridad
Desde su llegada al poder el 7 de agosto, De la Espriella planteó una política de seguridad centrada en el uso del poder militar frente a los grupos armados, en contraste con la estrategia de diálogo impulsada por el anterior gobierno de Gustavo Petro mediante la llamada «paz total».
La noche del domingo, el presidente confirmó que dio por terminadas las conversaciones con tres grupos armados ilegales iniciadas durante el gobierno anterior. De la Espriella argumentó que esas organizaciones no tienen voluntad de paz.
















