La Fiscalía planteó que el ataque en el que murieron Gustavo Aponte y su escolta Luis Gabriel Gutiérrez habría estado dirigido contra otro empresario, en una hipótesis expuesta durante la judicialización de Leonel Enrique Llanos Paternina.
La hipótesis de confusión
El doble homicidio ocurrió el 11 de febrero de 2026, cuando Aponte y Gutiérrez salían de un gimnasio en el sector de La Cabrera, en Chapinero, al norte de Bogotá. Ambos fueron baleados a la salida del establecimiento.
Los elementos materiales probatorios reunidos por las seccionales de Bogotá y Cundinamarca llevaron a la Fiscalía a sostener que los atacantes buscaban a Olimpo Antonio Óliver Peñaranda. La entidad indicó que Aponte fue confundido con ese empresario, quien había sido objeto de seguimientos previos.
Los videos de seguridad mostraron que los dos empresarios entraron al mismo gimnasio ese día con prendas oscuras. En las imágenes presentadas en audiencia se observan similitudes en la contextura física y el corte de cabello, elementos que hicieron parte de la hipótesis expuesta por la fiscal del caso.
Con esa línea investigativa, la Fiscalía descartó que el crimen estuviera relacionado con extorsión o con una guerra de esmeralderos. Para el ente acusador, la orden para matar a Óliver Peñaranda respondía a una deuda.
La judicialización y los seguimientos
Llanos Paternina, conocido como alias “Tony”, fue capturado en Villavicencio, Meta, en una acción conjunta de la Fiscalía y la Policía Nacional. El ente acusador le atribuye labores de seguimiento, vigilancia y coordinación logística antes del ataque.
La investigación señala que dispuso la motocicleta de placas XCC62G para trasladar al presunto autor material, Isaac Daniel Rodríguez García, desde la barbería Vikings hasta el norte de Bogotá. También debía esperar al sicario para facilitar su salida después del doble homicidio.
La fiscal Elsa Reyes expuso que al menos ocho personas integraban un grupo de WhatsApp denominado “Los Gladiadores”, creado el 6 de febrero, cinco días antes del ataque. Allí figuraban los alias Zorro, Bam Bam, Carepapa, JJ, Pequeño, Moncayo, Junio y Tony.
El análisis de más de 125 cámaras de seguridad en Bogotá y sus alrededores permitió reconstruir parte del recorrido del atacante. Las grabaciones lo ubicaron en una barbería cercana al gimnasio antes de abordar un vehículo particular, donde habría recibido el arma.
El expediente también incorpora el homicidio del hombre que, de acuerdo con la Fiscalía, facilitó la fuga del sicario. Fue asesinado el 30 de mayo en Tibirita, Cundinamarca, y por ese caso fue judicializado Onori José Yábier Mendoza Viña por homicidio y hurto calificado agravados.
Durante la audiencia, Llanos no aceptó los cargos de coautoría imputados. La Fiscalía ya solicitó tres órdenes de captura dentro de la investigación por el ataque en La Cabrera.

















