Al cumplirse dos meses de la desaparición del abogado Diógenes Sánchez y del empresario Charliz Sebastián Ospina Marroquín, sus familiares reiteraron que no cesarán en la búsqueda y lanzaron un llamado a la estructura armada Segunda Marquetalia para que entregue información sobre el paradero de ambos o, al menos, una prueba de supervivencia que permita aliviar la incertidumbre que viven desde el pasado 11 de mayo.
Luis Emiro Sánchez, hermano del abogado desaparecido, aseguró que las investigaciones adelantadas de manera particular indican que ambos hombres llegaron ese día al corregimiento de Guayabal, donde, según explicó, habían sido citados por Alexis Perdomo.
“El análisis técnico muestra que estuvieron en Guayabal a las 8:45 de la mañana y que los teléfonos celulares permanecieron en ese lugar hasta las 12:35 del mediodía”, afirmó.
Investigación particular apunta a un encuentro en Guayabal
De acuerdo con Sánchez, la investigación contratada por la familia establece que Charliz Sebastián Ospina fue visto desayunando en la zona y que, horas más tarde, la camioneta en la que ambos se movilizaban habría sido observada con Alexis Perdomo conduciéndola.
Además, indicó que habitantes del sector manifestaron que esa persona presuntamente citaba allí a quienes posteriormente serían víctimas de extorsión y que actuaría bajo las órdenes de un integrante de la Segunda Marquetalia conocido con el alias de “Cristóbal”.
No obstante, aclaró que estas afirmaciones hacen parte de las averiguaciones realizadas por la familia y que las autoridades continúan adelantando las investigaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido.
Un llamado para conocer la verdad
Sobre el motivo del encuentro, Luis Emiro Sánchez señaló que aún no existe certeza. Explicó que la única información conocida es que a Charliz Ospina le habrían manifestado un supuesto interés de la estructura armada en participar en una empresa, aunque dijo desconocer los detalles de esa eventual negociación. Agregó que Diógenes Sánchez acompañaba al empresario por motivos laborales.
Las familias de ambos desaparecidos han trabajado de manera conjunta para impulsar su búsqueda y mantener vivo el caso. “No teníamos que dejar pasar el tiempo y eso es lo que hemos estado haciendo”, expresó Sánchez.
Finalmente, describió como “cruel” la incertidumbre que enfrentan desde hace dos meses y reiteró el llamado para conocer la verdad sobre lo ocurrido. “Lo mínimo que pueden decirnos es dónde están, cuál fue su suerte y, si es posible, entregarnos una prueba de supervivencia. Yo no pierdo la esperanza de encontrarlos con vida”, concluyó.


