Lo que parecía una historia marcada por el abandono y el sufrimiento terminó convirtiéndose en un ejemplo de solidaridad y compromiso con el bienestar animal en Pitalito.
Mono, un perro que fue atropellado y dejado a su suerte en las calles del municipio, hoy avanza satisfactoriamente en su recuperación y ya cuenta con un hogar que lo espera para brindarle amor y protección.
Tras conocerse su situación, la Secretaría de Gobierno e Inclusión Social lideró las acciones necesarias para garantizar su atención inmediata. Con el apoyo del Albergue Animal Municipal, el canino fue rescatado, trasladado y sometido a una valoración veterinaria completa para determinar la gravedad de sus lesiones.

Los profesionales encargados de su atención realizaron diversos exámenes diagnósticos, entre ellos radiografías, que permitieron identificar con precisión una fractura en una de sus extremidades. Durante varios días, Mono recibió medicamentos para controlar el dolor y reducir la inflamación, además de un vendaje especial para inmovilizar el miembro afectado mientras se adelantaban los trámites para la intervención quirúrgica.
La cirugía finalmente pudo realizarse gracias al apoyo y la solidaridad de ciudadanos laboyanos que se sumaron a la causa, aportando recursos para hacer posible el procedimiento médico. La respuesta de la comunidad fue fundamental para que el animal recibiera la atención especializada que necesitaba.
El secretario de Gobierno e Inclusión Social, Francisco Javier Cardozo, destacó el trabajo articulado entre la administración municipal y la ciudadanía para lograr la recuperación de Mono.

“Gracias al apoyo de laboyanos de buen corazón fue posible realizar la cirugía y lograr que Mono avanzara satisfactoriamente en su recuperación. Hoy está culminando su tratamiento y ya cuenta con un hogar que lo espera para brindarle amor y protección”, expresó el funcionario.
Este caso refleja la importancia de la protección animal y demuestra cómo la solidaridad puede cambiar la vida de quienes más lo necesitan.



