Una discusión marcada por la intolerancia y el consumo de licor terminó en tragedia durante la madrugada de este 2 de enero en el corregimiento de San Roque, jurisdicción del municipio de Oporapa, al sur del departamento del Huila, donde un joven de 25 años fue asesinado con arma blanca en medio de una riña registrada en un establecimiento público.
La víctima fue identificada como Andrés Ramírez Ome, quien, según versiones preliminares, se encontraba departiendo en un estadero del sector cuando sostuvo una discusión con otro hombre. Aunque el altercado inicial no pasó a mayores y la situación pareció calmarse minutos después, el ambiente volvió a tornarse tenso horas más tarde con una nueva confrontación dentro del mismo lugar.
De acuerdo con el testimonio de algunos testigos, en medio de esta segunda pelea el presunto agresor habría aprovechado el desorden para atacar a Ramírez Ome por la espalda, propinándole una puñalada que le comprometió gravemente los pulmones. El joven cayó al suelo mientras varias personas intentaban auxiliarlo.
Familiares y conocidos trasladaron de inmediato a la víctima a un centro asistencial cercano con la esperanza de salvarle la vida. Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados, el joven ingresó sin signos vitales, confirmándose su fallecimiento minutos después por parte del personal médico.
Tras el homicidio, unidades de la Policía Nacional hicieron presencia en el lugar de los hechos para acordonar la zona y adelantar las primeras diligencias judiciales. El caso quedó en manos de las autoridades competentes, quienes iniciaron la recolección de testimonios y elementos probatorios para establecer con exactitud las circunstancias del crimen y dar con el paradero del responsable.
El cuerpo de Andrés Ramírez Ome será trasladado este jueves a la capital del país, donde familiares y amigos le darán el último adiós en medio del dolor y la consternación por lo ocurrido.
Este hecho ha generado preocupación entre los habitantes de la zona rural de Oporapa, quienes reiteraron el llamado a las autoridades para reforzar los controles en establecimientos públicos y prevenir hechos de violencia asociados al consumo excesivo de alcohol.



