El empalme entre la JEP y el gobierno electo entró en una fase de definiciones después de que el presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz, Alejandro Ramelli, ofreciera instalar reuniones técnicas con el equipo que designe Abelardo De La Espriella. El magistrado advirtió que la conversación no puede reducirse al presupuesto y que debe incluir compromisos con víctimas, comparecientes y la estabilidad del sistema transicional.
Un canal abierto para presentar avances, casos y desafíos de la justicia transicional
Ramelli explicó que la propuesta es sentarse con un equipo técnico del presidente electo para exponer el estado actual de la JEP, sus avances y los principales desafíos en la implementación del Acuerdo de Paz. El objetivo, dijo, es revisar también el desarrollo de los casos que hoy tramita la jurisdicción.
En una intervención en Medellín, el presidente de la JEP sostuvo que el empalme debe mirar el funcionamiento y el alcance del modelo de justicia transicional. En su planteamiento, el debate incluye el cumplimiento de obligaciones del Estado en verdad, justicia y reparación, además de la operación cotidiana del tribunal.
Según Ramelli, a partir de audiencias y decisiones dentro de la jurisdicción, las víctimas han accedido a nuevas verdades judiciales. Añadió que, como parte de ese balance, algunos comparecientes han adelantado acciones restaurativas incluso antes de que existan sentencias.
Ramelli dice que aún no hay comunicación formal del presidente electo
Aunque dejó abierto el canal para coordinar el intercambio, Ramelli afirmó que no ha recibido ninguna comunicación formal del nuevo gobierno. Aun así, reiteró la disposición institucional para avanzar en un diálogo técnico y, en una frase breve, resumió el mensaje: “Estamos prestos a reunirnos con el equipo técnico” que designe De La Espriella.
El magistrado insistió en que el eventual empalme no se limita a ajustes administrativos. En su criterio, debe permitir evaluar qué está en juego para el sistema de justicia transicional y para los compromisos estatales que lo sostienen.
La seguridad jurídica de más de 11.000 firmantes, en el centro del empalme JEP y gobierno electo
Ramelli subrayó que cualquier debilitamiento institucional tendría impacto sobre la seguridad jurídica de más de 11.000 firmantes de paz sometidos al sistema. En ese mismo marco incluyó a integrantes de la fuerza pública que comparecen ante la jurisdicción, y pidió ponderar los efectos de decisiones que alteren la estabilidad del modelo.
El presidente de la JEP recordó, además, que la jurisdicción funciona con garantías constitucionales e internacionales. Por eso, sostuvo que el empalme debe evaluar el alcance real del sistema y sus obligaciones en la fase de transición, más allá de la discusión presupuestal.
Las declaraciones se conocen mientras De La Espriella ha cuestionado públicamente a la JEP. En entrevistas, el presidente electo ha dicho que la jurisdicción no es un tribunal judicial, y durante la campaña se sostuvo que no se promovería una extensión de su mandato. En paralelo, el mandatario electo tiene prevista una reunión con magistrados del Consejo de Estado y la Corte Suprema de Justicia, en una agenda que pone a las altas cortes en el centro del arranque del nuevo gobierno.















