El Ministerio de Cultura respondió la tutela por el retiro de piezas del Museo Nacional: negó que el desmonte constituyera censura o discriminación y pidió declarar improcedente la acción y trasladar el proceso al Consejo de Estado. La respuesta fue enviada el 20 de octubre al Juzgado 24 de Familia de Bogotá, que ya había ordenado conservar los bienes mientras decide el caso.
Gabriel Becerra, representante a la Cámara; Jorge Virviescas, integrante del colectivo LGBTQ+ León Zuleta, y Kevyn Muñoz Torres, de la organización trans Revolución Rosa, presentaron la tutela y solicitaron conservar las piezas retiradas. Entre ellas está una bandera donada por Elizabeth Castillo, desmontada junto con al menos otras ocho relacionadas con las luchas feministas y del movimiento LGBTIQ+. También se retiraron obras alusivas a procesos de paz y participación política.
El 19 de octubre, el juzgado ordenó conservar la totalidad de las piezas retiradas hasta resolver de fondo la tutela. La medida cautelar prohíbe destruirlas, sacarlas de las instalaciones, darlas de baja, devolverlas a terceros o alterarlas.
El ministerio respondió que cumplirá esa orden y mantendrá las piezas en condiciones técnicas de almacenamiento, custodia y conservación acordes con sus características. Afirmó que los bienes patrimoniales permanecen bajo custodia en la reserva del Museo Nacional y que no ha dispuesto su baja, destrucción, devolución ni entrega.
La defensa del retiro de piezas
En su respuesta, la cartera sostuvo que el desmonte cumplió una orden presidencial y lo calificó como un acto administrativo de dirección legítimo. Lo presentó como parte de una evaluación y un rediseño cultural orientados, en sus términos, a asegurar la neutralidad pedagógica y el respeto a las audiencias. Añadió que el museo no tiene autonomía administrativa independiente y negó que funcionarios de ambas instituciones hubieran decidido el retiro en reuniones a puerta cerrada.
Lina Margarita Lengua, abogada de la Oficina Asesora del Ministerio de Cultura, rechazó la cifra de 30 piezas retiradas. Sostuvo que fueron 22 bienes en cinco de las 17 salas del museo. La respuesta incluyó, además, un anexo con 63 piezas de distintas características: bienes patrimoniales, objetos de apoyo, facsímiles y comodatos.
Trabajadores del Museo Nacional consultados por El Espectador relataron que el desmonte ocurrió con las salas cerradas y que conocieron el retiro cuando la noticia comenzó a circular. Para el 16 de octubre, algunos muros ya habían sido resanados y pintados, lo que dificultó verificar las piezas removidas.
Lengua pidió al juez César Enrique Osorio declarar improcedente la tutela porque, a su juicio, los derechos colectivos invocados deben debatirse mediante una acción popular. También solicitó trasladar el proceso al Consejo de Estado por la vinculación del presidente Abelardo de la Espriella. La decisión de fondo sobre la tutela sigue pendiente.

















