«No estamos discutiendo lo que propuso el Vaticano católico, no estamos discutiendo lo que propuso el grupo Kenia, Francia, Alemania y Colombia sobre la reestructuración del sistema financiero mundial que implica que el FMI debe asumir esa tarea como prioridad», señaló el mandatario.
Petro se quejó de la ausencia en la reunión de Kristalina Georgieva, presidenta del FMI, y del mayor accionista de ese organismo, el gobierno de Estados Unidos, al que criticó por preferir la guerra que la crisis global.
«Si el FMI no es capaz de reestructurarse ya frente a los principales problemas de la humanidad, porque su accionista principal está divertido tirando bombas y asociado a un genocida, pues el FMI se tiene que liquidar como institución multilateral del mundo y habría que construir otra o si no perece la especie humana», planteó.
Para el Presidente la discusión debería darse en torno a los Dex, en su reiterada propuesta de cambio de deuda por acción climática, al tiempo que deslizó que los temas de «riesgo país» deberían también salir del foco, en el marco de su propuesta de cambio.
«¿Cómo se emiten dex para rebajar la deuda de todo el mundo y cómo se cambia esa rebaja de la deuda por espacio presupuestal para invertir en los proyectos que puedan mitigar la crisis climática? Eso era lo que debería proponer el FMI aquí. Emitimos DEX, bajamos y acabamos con la costumbre del riesgo país», reclamó.
También criticó que Brasil sea más «riesgoso» para la banca multilateral que Estados Unidos y China, a las que llamó «chimeneas», razón por la que insistió en un revolcón dentro del FMI.
«¿Cómo es que es más riesgoso Brasil que tiene la selva amazónica y es pulmón de la humanidad que Estados Unidos, que es la chimenea de la contaminación del planeta y que nos tiene al borde de la extinción con China. Si el FMI sigue en esa posición, nosotros el pueblo, la humanidad, tenemos que dar una respuesta», apuntó en su discurso.