La monetización de la cuota de aprendizaje aumentó desde la entrada en vigor de la Ley 2466 de 2025: en lugar de vincular aprendices del SENA, más empresas están optando por pagar el aporte. El giro coincide con una caída en los contratos de aprendizaje reportados para el periodo y abre un debate sobre incentivos, no sobre recortar derechos.
Qué cambió con la Ley 2466 de 2025 en el contrato de aprendizaje
La reforma laboral convirtió el contrato de aprendizaje en un contrato laboral especial y a término fijo. En la formación tradicional, fijó un apoyo económico del 75% de un salario mínimo durante la etapa lectiva y del 100% en la etapa práctica.
Además, en la fase práctica el aprendiz debe estar afiliado a salud, pensión y riesgos laborales, y recibir prestaciones propias de una relación laboral. La intención, según el enfoque de la reforma, era aumentar la protección social y dar mayor estabilidad a jóvenes en formación.
La obligación de vinculación se mantiene. El SENA señala que las empresas privadas con 15 o más trabajadores deben vincular un aprendiz por cada 20 empleados, y sumar uno adicional cuando exista una fracción entre 10 y 20 trabajadores.
Por qué la monetización de la cuota de aprendizaje se volvió la alternativa preferida
El punto de quiebre está en los costos y en la carga administrativa. La misma reforma elevó la monetización por no contratar aprendices a 1,5 salarios mínimos legales mensuales vigentes por cada aprendiz no vinculado, lo que puede hacer más simple pagar que gestionar una relación laboral con seguridad social y riesgos asociados.
Para 2025, el SENA calculó esa monetización en $2.135.250 por aprendiz no contratado. Para 2026, con un salario mínimo de $1.750.905, el valor equivale aproximadamente a $2.626.357 mensuales por cada cupo que no se cubre con un aprendiz.
El comportamiento empresarial sugiere ese incentivo. En 2025, 8.048 empresas optaron por monetizar la cuota de aprendizaje, frente a 5.796 en 2024, un aumento del 39%. Con corte al 30 de abril de 2026, ya se registraban 5.243 compañías en esa alternativa.
Más recaudo para el SENA, menos puertas de entrada al mercado laboral
El recaudo por monetización también creció con fuerza. El SENA recibió $263.430 millones en 2024 y $440.737 millones en 2025, un aumento del 67%. Solo en los primeros cuatro meses de 2026, el recaudo ya iba en $296.031 millones.
Sin embargo, el mismo periodo muestra una presión sobre la oferta de práctica. De acuerdo con datos reportados por El Heraldo, los contratos de aprendizaje pasaron de 392.411 en 2024 a 379.436 en 2026.
El SENA ha insistido en que monetizar debe ser la última alternativa y que fortalecer el ingreso del aprendiz busca, entre otros objetivos, reducir la deserción en la formación. El reto que dejan las cifras es ajustar el diseño de incentivos: si para una parte de las empresas resulta más conveniente pagar que vincular, el sistema recauda más, pero se achican los espacios reales de aprendizaje en el entorno productivo.















