Un juez administrativo dejó en firme el protocolo del Gobierno nacional para aplicar la eutanasia a hipopótamos en Colombia, tras negar ocho acciones de tutela que buscaban frenar la medida.
La decisión respalda la estrategia oficial para controlar el crecimiento de esta especie invasora, cuyo impacto ambiental y social ha generado creciente preocupación.
El caso fue analizado por el Juzgado Tercero Administrativo del Circuito de Bogotá, que estudió las tutelas presentadas contra entidades como el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales. Las acciones judiciales fueron impulsadas por sectores animalistas que rechazaban la eutanasia como método de control poblacional.
El Gobierno había anunciado que, ante el aumento descontrolado de estos animales, se implementaría un protocolo que inicialmente contempla la intervención de 80 ejemplares. La medida generó polémica en distintos sectores del país, especialmente entre organizaciones defensoras de animales que consideran que existen alternativas menos drásticas, como la esterilización o la reubicación.
En su análisis, el juez solicitó explicaciones a las autoridades sobre el procedimiento y evaluó los argumentos de ambas partes. Tras revisar el material probatorio, concluyó que la denominada “caza de control” es una acción justificada frente a los riesgos que representa la expansión de esta especie en el territorio nacional.
Los demandantes argumentaban que la eutanasia era una medida desproporcionada y que podría vulnerar principios de protección animal y derechos de la naturaleza. Sin embargo, el juzgado determinó que las acciones de tutela están diseñadas principalmente para proteger derechos fundamentales de las personas, no de los animales, aunque reconoció que el caso tiene implicaciones de interés nacional.
El fallo también tuvo en cuenta antecedentes de la Corte Constitucional de Colombia, señalando que, si bien existen debates jurídicos sobre la protección animal, el Estado debe tomar decisiones frente a problemáticas ambientales complejas.
Con esta decisión, el protocolo de eutanasia sigue en pie, mientras continúa el debate público sobre el manejo de los hipopótamos en Colombia.



