Una grave situación de orden público se vive en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, donde en las últimas 72 horas se han registrado más de 20 acciones violentas que dejan, hasta el momento, 14 personas fallecidas y al menos 44 heridas, en su mayoría civiles.
De acuerdo con reportes de autoridades sanitarias, entre los lesionados se encuentran cinco menores de edad, lo que agrava el impacto humanitario de esta escalada. Uno de los hechos más críticos se presentó en la vía que conecta Popayán con Cali, donde una explosión afectó la movilidad y dificultó la atención oportuna de las víctimas.
Ataques coordinados
Según la Defensoría del Pueblo, estos hechos no son aislados y hacen parte de una ofensiva coordinada en varios municipios del suroccidente del país. El informe advierte sobre el uso de artefactos explosivos, drones acondicionados y ataques simultáneos tanto contra la Fuerza Pública como contra la población civil.
Durante la noche anterior, se reportaron ataques con fusiles y explosivos en municipios como Guachené, Silvia y Cajibío, lo que generó temor entre los habitantes y obligó a reforzar las medidas de seguridad.
Señalamientos y acciones del Gobierno
El presidente Gustavo Petro atribuyó estos hechos a estructuras armadas ilegales vinculadas a las disidencias de las antiguas Farc. En particular, señaló a alias ‘Marlon’, cabecilla de un grupo que opera bajo el mando de Iván Mordisco, como uno de los responsables de los recientes ataques en ciudades como Cali y Palmira.
Por su parte, el Ministerio de Defensa Nacional anunció una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos por información que permita ubicar y capturar a los principales cabecillas de esta organización criminal.
Las autoridades mantienen operativos en la región mientras crece la preocupación por la seguridad de las comunidades afectadas y el impacto de esta ola de violencia en el suroccidente del país.



