Las sesiones ordinarias del Congreso de la República iniciarán el próximo 17 de marzo, en un contexto marcado por el estancamiento de la reforma a la salud, uno de los proyectos más polémicos del actual periodo legislativo y que permanece sin trámite en la Comisión Séptima del Senado desde hace nueve meses.
Entre las primeras tareas del Legislativo estará la definición de la comisión encargada de retomar la discusión de la iniciativa, que ya fue aprobada en la plenaria de la Cámara de Representantes, pero que no ha logrado avanzar en el Senado, situación que ha reactivado el debate político y las críticas desde el Gobierno nacional.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, responsabilizó directamente a la Comisión Séptima del Senado por la falta de avances en el trámite del proyecto y calificó la situación como una dilación injustificada que afecta al sistema de salud y a los usuarios. “La Comisión Séptima le ha mamado gallo a los colombianos”, afirmó el jefe de la cartera política al referirse al tiempo transcurrido sin decisiones de fondo.
Benedetti sostuvo que la falta de discusión ha tenido consecuencias directas sobre el sistema, al señalar que la demora contribuye al deterioro patrimonial del sector salud y afecta a los pacientes. Según el ministro, durante este periodo no se ha producido ningún avance sustancial en el estudio del proyecto, pese a su impacto estructural.
El Gobierno ha insistido en que la reforma es necesaria ante el cierre de unidades hospitalarias, la negativa de servicios por deudas acumuladas de las EPS y la falta de disponibilidad de medicamentos en el país. De acuerdo con Benedetti, la inacción legislativa ha favorecido a actores del sistema que continúan operando sin mayores controles.
Desde el Ministerio de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo también ha cuestionado la falta de voluntad para debatir la iniciativa. El funcionario aseguró que ha participado en las reuniones convocadas, pero que no se ha permitido un análisis técnico completo del proyecto, incluyendo los cálculos fiscales necesarios para su implementación.
Cabe recordar que la reforma a la salud fue apelada con el fin de evitar su hundimiento definitivo, mecanismo que ya había sido utilizado anteriormente para salvar la reforma laboral. Con el inicio del nuevo periodo legislativo, el proyecto vuelve a ocupar un lugar central en la agenda del Congreso, en medio de un clima político polarizado.



