Este esfuerzo permitiría reducir el déficit habitacional, que actualmente ronda el 26%, a niveles inferiores al 20%.
Durante su discurso en el 17° Foro de Vivienda, el presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, señaló que la política de vivienda en el país se caracterizaba por ser ambiciosa, planificada y sincronizada, pero esto ha cambiado negativamente en los últimos años.
El líder gremial destacó que Colombia venía mostrando una dinámica muy favorable en este sector y señaló que, hasta hace pocos años, se registraban ventas récord de cerca de 250.000 unidades al año. Incluso, se llegó a proyectar que en 2025 se alcanzarían las 300.000. Sin embargo, a duras penas se comercializaron 150.000 viviendas.
Explicó algunas de las decisiones, que, a su juicio, fomentaron este retroceso: “Había una meta en el Plan Nacional de Desarrollo: la asignación de 200.000 subsidios de vivienda durante cuatro años. Sin embargo, en 2025 no se asignó ni uno, en lo que va de 2026 tampoco; y seguramente no habrá asignaciones en lo que resta de este año. Son 100.000 subsidios que no se han entregado en este cuatrienio. No solo se está incumpliendo la meta, sino que son 100.000 hogares que no lograrán el cierre financiero para cumplir el sueño de tener una vivienda”.
Agregó que esta situación ha generado un aumento significativo en los desistimientos, que alcanzaron la cifra del 76% en el segundo semestre de 2023. Es decir, tres de cada cuatro ventas pactadas no se concretaron, lo que afectó principalmente a los hogares de menores ingresos. También mencionó que la Vivienda de Interés Social (VIS), que antes representaba el 78% de las ventas, ahora ronda el 56%.
Indicó que, pese a esta difícil coyuntura y a la ausencia de subsidios de vivienda, la banca ha realizado cerca de 670.000 operaciones de financiamiento de vivienda nueva desde agosto de 2022, alrededor de 170.000 por año. A pesar de la creciente incertidumbre, los cambios en las reglas de juego, el desbalance presupuestal, los desincentivos y la estigmatización del sector, el presidente del gremio mantiene una visión optimista, al igual que las entidades afiliadas a Asobancaria.
Así las cosas, Malagón resaltó que Colombia debe lanzar una nueva política, y de este modo respaldar, en los próximos 4 años, a 1 millón de familias para que puedan concretar la compra de sus viviendas. Esto permitiría reducir el déficit habitacional, que actualmente ronda el 26%, a niveles inferiores al 20%. Además, subrayó que contribuiría a que la profundización del crédito de vivienda, estancada durante varios años en alrededor del 8%, avance hacia niveles cercanos al 11%.
Para lograr esta meta, el presidente de Asobancaria propone que, de manera conjunta con todos los actores del sector vivienda y de la mano del Gobierno, se implementen algunos instrumentos como el subsidio a la demanda, el fomento del ahorro y una eficiencia regulatoria que permita que nuevos modelos de negocios como el senior living, por ejemplo, comiencen a ganar más fuerza en el país.



