Un reciente análisis del centro de estudios económicos ANIF encendió las alertas sobre el panorama de las finanzas públicas del país para 2026.
Aunque el Gobierno Nacional proyecta un déficit primario de 2,1% del Producto Interno Bruto (PIB) y un déficit fiscal de 5,3% del PIB, el organismo considera que las cifras podrían ser más altas de lo esperado.
Según el informe, los resultados previstos por el Ejecutivo dependen en gran medida del comportamiento del gasto público durante el presente año y de las obligaciones presupuestales que eventualmente sean trasladadas a la siguiente vigencia fiscal.
Las proyecciones de ANIF son menos optimistas. El centro de pensamiento estima que el país podría cerrar 2026 con un déficit primario de 3,3% del PIB y un déficit fiscal de 6,5% del PIB, niveles que reflejarían mayores presiones sobre las finanzas estatales.
Riesgos para la estabilidad fiscal
El análisis también advierte que las decisiones que adopte el Gobierno en los meses finales de su administración, sumadas a factores externos como la volatilidad de los mercados internacionales y la incertidumbre económica global, podrían agravar aún más los riesgos fiscales del país.
Ante este panorama, ANIF señaló la necesidad de que el próximo gobierno implemente medidas orientadas a corregir los desequilibrios entre ingresos y gastos públicos, con el fin de recuperar la estabilidad financiera y garantizar la sostenibilidad de las cuentas nacionales.
Las propuestas para el próximo gobierno
Entre las recomendaciones planteadas por el centro de estudios se encuentra la presentación de una reforma tributaria que permita recaudar cerca de 12 billones de pesos, así como la reducción de aproximadamente 27 billones de pesos en gastos públicos.
Adicionalmente, propone avanzar en ajustes al precio del ACPM y revisar programas estatales con bajos niveles de ejecución presupuestal. Estas medidas, según ANIF, serían fundamentales para fortalecer la confianza fiscal y mejorar la situación económica del país en los próximos años.


