En un acto solemne cargado de memoria, dignidad y reflexión institucional, la Gobernación del Huila conmemoró los 42 años del magnicidio de Rodrigo Lara Bonilla, uno de los huilenses más ilustres y símbolo nacional de la lucha contra el narcotráfico y la corrupción.
La jornada, realizada en la Asamblea Departamental, reunió a autoridades civiles, militares y eclesiásticas, magistrados de las altas cortes, representantes de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), académicos, estudiantes y familiares del exministro de Justicia, en un espacio que trascendió lo protocolario para convertirse en un llamado a la defensa de la legalidad y la institucionalidad.
Durante su intervención, el gobernador del Huila, Rodrigo Villalba Mosquera, recordó la vida y legado de Lara Bonilla, destacando su valentía, coherencia y compromiso con el país. “Hoy recordamos con dolor, pero con firmeza, aquel 30 de abril de 1984 cuando la mafia del narcotráfico, en un oscuro contubernio con agentes del Estado, segó la vida de un hombre que era la esperanza nacional de la región”, expresó el mandatario.
El Gobernador subrayó que el sacrificio de Lara Bonilla sigue vigente como un referente ético y político, y resaltó la importancia de fortalecer una justicia que actúe con oportunidad y transparencia: “La justicia que no actúa es tan nociva como la que actúa mal”, citó, al reiterar la urgencia de consolidar una institucionalidad sólida al servicio de los ciudadanos.

En el marco de la conmemoración, la Gobernación del Huila otorgó la condecoración “Rodrigo Lara Bonilla” a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), como reconocimiento a su labor en el esclarecimiento de la verdad, la dignificación de las víctimas y la construcción de paz en Colombia.
Al recibir el reconocimiento, el presidente de la JEP, magistrado Alejandro Ramelli Arteaga, afirmó que este homenaje trasciende lo individual: “No es un reconocimiento personal, sino al trabajo colectivo de la justicia transicional y, sobre todo, a la dignidad de las víctimas que han sostenido este proceso con su voz y perseverancia”. Asimismo, destacó el papel del Huila como un territorio clave en la comprensión del conflicto armado y en la construcción de soluciones basadas en la verdad y la reconciliación.

El evento incluyó además la imposición de la condecoración “José Eustasio Rivera” a destacados juristas huilenses que hoy integran las más altas instancias de la justicia en Colombia, exaltando su trayectoria y su aporte a la defensa del Estado de Derecho.
Finalmente, como parte de la agenda académica, se desarrolló el panel “La justicia restaurativa en Colombia: desafíos constitucionales, jurisprudenciales e institucionales en la construcción de paz y reparación integral”, con la participación de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, la Corte Constitucional, el Consejo de Estado y la JEP, consolidando un espacio de reflexión sobre los retos de la justicia en el país.



