En una declaración al respecto conocida este sábado, Marín indicó que “hoy el país observa con atención un proceso judicial de gran trascendencia que involucra al expresidente de la República, Álvaro Uribe Vélez. Por eso es una oportunidad de oro para dar paso a la voz de la justicia hoy expresada en la decisión que fue proferida por la fuerza 44 penal del circuito de conocimiento de Bogotá, Sandra Liliana Heredia”.
Consideró además la defensora que “estigmatizar a quien cumple con su deber constitucional de impartir justicia socaba la independencia judicial y su legitimidad institucional. Las decisiones judiciales se pueden debatir, pero por la vía del estado de derecho que es la de los medios jurídicos establecidos”.
Marín plantea que “no es admisible en una democracia atacar o deslegitimar a quien profiere las decisiones ni insinuar su parcialidad, no sin fundamento. Este no es un debate político ni electoral. Los señalamientos y campañas de desprestigio en contra de jueces y juezas no solo socavan la independencia judicial, sino que pueden llevar ataques violentos en contra de los servidores públicos, de los servidores judiciales, como ha ocurrido en el pasado”.
Asevera también que “la justicia se honra con respeto a las formas del proceso y a las autoridades que la Constitución les entrega la autoridad para tomar estas decisiones. La independencia no es un privilegio para funcionarios y funcionarias judiciales, sino una garantía esencial para todas las personas. Es lo que permite que estas decisiones se adopten con imparcialidad, sin presiones ni intimidación que debiliten la confianza de la sociedad y la justicia”.