En un insólito caso de tráfico de fauna silvestre, una serpiente cascabel (Crotalus durissus) fue incautada en la ciudad de Neiva, luego de que una empresa de mensajería alertara sobre ruidos extraños en el interior de una encomienda.
El hallazgo se produjo cuando empleados de la empresa detectaron sonidos sospechosos provenientes de una caja de cartón. De inmediato notificaron a la Policía Nacional, que junto a funcionarios de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) inspeccionó el paquete. En su interior, encontraron a la serpiente empacada dentro de un costal de fibra, camuflada entre pan de trigo, en un intento por evitar su detección.
De acuerdo con la guía de envío, la serpiente provenía del municipio de Gigante, Huila, y tenía como destino Villanueva, Casanare. Al ser evaluada por los profesionales de la CAM, el ejemplar presentaba síntomas de deshidratación y estrés, resultado de las precarias condiciones del transporte.
Sugerencias: Asamblea le hará control político a la apertura descontrolada de las compuertas de El Quimbo y Betania
Según las autoridades ambientales, este tipo de reptiles suele ser objeto de caza y tráfico ilegal por falsas creencias que le atribuyen propiedades curativas para enfermedades como el cáncer, aunque no existe evidencia científica que respalde esas afirmaciones.
La CAM hizo un llamado a la ciudadanía a no capturar ni comercializar fauna silvestre, ya que estos actos constituyen delitos ambientales que atentan contra la biodiversidad del país. La serpiente fue puesta bajo cuidado profesional para su recuperación y posterior reubicación en su hábitat natural.