Según datos del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social (DPS), hasta el 31 de mayo de 2025 el programa ha transferido $60.581 millones a 14.870 jóvenes. Entre los beneficiarios se encuentran 4.365 menores de entre 14 y 17 años y 232 extranjeros.
Cabal cuestionó el enfoque del programa al advertir que, en lugar de priorizar la educación superior, se han destinado recursos al sostenimiento de estructuras relacionadas con la criminalidad juvenil. Explicó que entre agosto de 2024 y abril de 2025 se han invertido $137.000 millones en el funcionamiento del programa, de los cuales $91.000 millones corresponden a gastos de personal y más de $33.000 millones ya han sido ejecutados.
La senadora comparó estas cifras con los recursos asignados al Icetex, que debía recibir $432.000 millones para 2024, frente a los $566.000 millones asignados a ‘Jóvenes en Paz’. Según Cabal, este cambio en la distribución del presupuesto refleja las prioridades del Gobierno, que optó por “pagar por no matar” en lugar de financiar a estudiantes universitarios.
Cabal señaló que el programa no ha mostrado resultados efectivos en la reducción de la violencia juvenil. Mencionó como ejemplo el atentado contra el senador Miguel Uribe, en el que uno de los involucrados era beneficiario del programa y continuó delinquiendo.
Concluyó que los recursos invertidos en ‘Jóvenes en Paz’ podrían financiar créditos educativos para más de 200.000 jóvenes en condiciones de vulnerabilidad, lo que —afirmó— representaría una alternativa real y sostenible frente al modelo actual del Ejecutivo.