Un total de 247 incendios de cobertura vegetal se han registrado en 28 municipios del Huila, dejando una afectación aproximada de 4.430 hectáreas, según el balance de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres del departamento.
La cifra evidencia la magnitud de las emergencias que afectan la vegetación y los ecosistemas del territorio huilense.
Jorge Chaparro, jefe encargado de esta oficina, informó que Neiva encabeza la lista de municipios con más incendios, con 37 eventos reportados. Le siguen Aipe, con 29; Palermo, con 24; Campoalegre, con 23; Teruel, con 18; Rivera, con 15, y Garzón, con 14.
La extensión de las áreas afectadas representa un desafío para las autoridades y los organismos de respuesta, debido a las consecuencias ambientales que pueden generar estos incendios, entre ellas la pérdida de cobertura vegetal, el deterioro de los hábitats naturales y la afectación de los suelos.
Ante este panorama, resulta fundamental fortalecer las acciones de prevención, vigilancia y atención oportuna, así como promover la responsabilidad ciudadana para evitar quemas que puedan convertirse en emergencias de mayores proporciones.
Embalses de Betania y El Quimbo están en alerta blanca
En su balance, la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres también informó sobre el estado de los embalses de Betania y El Quimbo, con base en el reporte de Enel.
Betania registra un nivel de llenado del 75,84 %, mientras que El Quimbo alcanza el 81,19 %. Ambos se encuentran en alerta blanca, con condiciones operativas normales.
De acuerdo con la información divulgada, actualmente no hay recomendaciones vigentes para estas centrales hidroeléctricas y tampoco se están realizando descargas por vertedero.
Aunque la situación de los embalses se mantiene dentro de parámetros operativos normales, las autoridades deben continuar monitoreando las condiciones ambientales e hidrológicas del departamento.
El balance plantea dos asuntos prioritarios para el Huila: prevenir nuevos incendios y mantener la vigilancia sobre los recursos naturales, con el propósito de reducir los riesgos y proteger el patrimonio ambiental de la región.



