El Gobierno de Colombia formalizó la ruptura de las relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán, una decisión que entró en vigencia el pasado 19 de septiembre y fue comunicada oficialmente por la Cancillería el jueves 24 de septiembre de 2026.
De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores, la medida responde a los lineamientos de la política exterior colombiana en materia de seguridad nacional y hemisférica y lucha contra el crimen transnacional. La Cancillería también señaló como factores las denuncias sobre presuntos vínculos del Gobierno iraní con grupos terroristas internacionales y otros grupos narcoterroristas.
El Gobierno colombiano indicó además que tuvo en cuenta violaciones de derechos humanos atribuidas a las autoridades iraníes, ataques contra países que no hacen parte del conflicto en Medio Oriente, el bloqueo del estrecho de Ormuz y la obstrucción a las labores del Organismo Internacional de Energía Atómica para verificar el alcance del programa nuclear iraní. Según la Cancillería, estos hechos deterioraron la confianza entre ambos gobiernos.
La ruptura diplomática, sin embargo, no implica el cierre de las relaciones consulares entre los dos países. El Ministerio de Relaciones Exteriores explicó que esta situación está contemplada en las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y sobre Relaciones Consulares de 1963.
A partir de la decisión, la Dirección de Protocolo de la Cancillería deberá comunicar a las autoridades iraníes los procedimientos correspondientes para hacer efectiva la medida.
Colombia e Irán establecieron relaciones diplomáticas el 28 de abril de 1975. Actualmente, Irán cuenta con una misión diplomática en Bogotá, mientras Colombia mantiene la representación concurrente ante Irán a través de una embajada ubicada en otro país.
La Cancillería señaló que la defensa de la soberanía nacional constituye uno de los ejes de la política exterior del Gobierno y aseguró que la diplomacia colombiana continuará orientada a proteger las fronteras, rechazar cualquier forma de injerencia externa y defender a los ciudadanos e intereses del país ante la comunidad internacional.



