El departamento del Huila avanza en el primer ciclo de vacunación de 2026 contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina, una jornada sanitaria que busca inmunizar a cerca de 453.700 reses distribuidas en aproximadamente 15 mil predios ganaderos del territorio huilense.
Así lo confirmó el médico veterinario Gustavo Adolfo Trujillo, coordinador territorial Tolima–Huila de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), quien señaló que el proceso inició el pasado 4 de mayo y se extenderá hasta el próximo 23 de junio, periodo durante el cual se espera alcanzar la totalidad de la población bovina y bufalina registrada en el departamento.
De acuerdo con el dirigente gremial, el balance preliminar es positivo. Hasta el momento se han vacunado alrededor de 60 mil animales, cifra que representa cerca del 18 % de cumplimiento frente a la meta establecida para esta primera etapa de inmunización.
“El proceso avanza satisfactoriamente pese a las dificultades logísticas y de acceso en algunas zonas rurales”, explicó el profesional, quien destacó el compromiso de vacunadores y productores pecuarios para garantizar el cumplimiento de este ciclo fitosanitario.
No obstante, el desarrollo de la jornada también ha enfrentado algunos retos. Según Trujillo, en determinadas regiones del Huila persisten dificultades relacionadas con el orden público y la seguridad, situación que ha exigido mayor coordinación para llegar a ciertos predios ganaderos. A esto se suman los efectos de la temporada invernal, que han generado afectaciones en vías terciarias por derrumbes, deslizamientos y acumulación de lodo, dificultando el ingreso a zonas apartadas.
Pese a este panorama, desde Fedegán aseguran que el trabajo continúa con normalidad y bajo estrictos controles técnicos, debido a la importancia que representa mantener el estatus sanitario del país frente a enfermedades de alto impacto para el sector pecuario.
Finalmente, Gustavo Trujillo hizo un llamado a todos los productores bovinos y bufalinos del departamento para que permitan y faciliten el proceso de vacunación, al considerar que este ejercicio es clave para conservar fincas ganaderas libres de fiebre aftosa y brucelosis, protegiendo la productividad y competitividad del campo huilense.



