La violencia volvió a golpear a la región del Catatumbo tras un ataque armado que dejó seis personas muertas, entre ellas dos mujeres y cuatro hombres, quienes se movilizaban en una camioneta que, preliminarmente, estaría adscrita a la Unidad Nacional de Protección (UNP).
El hecho ocurrió en el sector conocido como Oropoma, en una zona marcada por la presencia de grupos armados ilegales.
De acuerdo con información preliminar, las víctimas se desplazaban en una camioneta marca Mitsubishi, de placas JVV-240, cuando fueron interceptadas por hombres armados que posteriormente abrieron fuego con armas de largo alcance contra el vehículo y sus ocupantes. Entre las personas fallecidas se reportó la presencia de un líder social, aunque las autoridades aún trabajan en la plena identificación de las víctimas.
Tras el ataque, el vehículo quedó a un costado de la vía, cerca de una estación de servicio y un hotel del sector. Imágenes conocidas del lugar evidencian múltiples impactos de bala en las llantas, vidrios y puertas de la camioneta, lo que refleja la magnitud e intensidad de la agresión armada registrada en esta zona del nororiente colombiano.
Las autoridades judiciales y organismos de seguridad iniciaron las investigaciones correspondientes para esclarecer los móviles del múltiple homicidio y establecer quiénes serían los responsables del hecho. Hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial definitivo sobre la autoría del ataque.
Sin embargo, versiones preliminares apuntan a que detrás de la acción violenta podrían estar estructuras armadas ilegales que delinquen en la región, entre ellas disidencias de las antiguas FARC o integrantes del ELN, organizaciones que mantienen presencia y disputas territoriales en distintos corredores del Catatumbo.
Este nuevo episodio de violencia vuelve a encender las alarmas sobre la situación de seguridad en el Catatumbo, una región históricamente golpeada por el conflicto armado, el narcotráfico y la presencia de actores ilegales.



