El Ministerio de Salud y Protección Social expidió la Resolución 813 de 2026, con la que se amplían las condiciones para acceder a la eutanasia en el país.
A partir de esta norma, personas con enfermedades graves e incurables que sufran intensamente podrán solicitar el procedimiento, aun cuando no tengan un pronóstico de muerte próxima.
La medida se ajusta a lineamientos de la Corte Constitucional de Colombia y redefine el acceso al derecho a morir dignamente, eliminando barreras que, según autoridades, dificultaban su aplicación en la práctica.
Nuevo enfoque: condición clínica extrema
Uno de los principales cambios es que el criterio ya no se limita a la enfermedad terminal. Ahora se introduce el concepto de “condición clínica extrema”, que incluye patologías irreversibles o lesiones que generen sufrimiento físico o psíquico persistente.
La resolución también establece que la decisión del paciente no depende de haber agotado previamente cuidados paliativos. Las personas podrán elegir entre continuar tratamientos, adecuar esfuerzos terapéuticos o solicitar la eutanasia, sin que una opción excluya la otra.
Garantías y requisitos
La norma refuerza la validez de los documentos de voluntad anticipada y obliga al sistema de salud a brindar apoyos para que personas con discapacidad puedan expresar su decisión de forma autónoma. En los casos donde el paciente no pueda comunicarse y no exista una manifestación previa, no se podrá realizar el procedimiento.
Asimismo, se establece que familiares o terceros no pueden sustituir la decisión del paciente.
Obligaciones del sistema de salud
Las EPS, clínicas y hospitales deberán garantizar el servicio. Aunque los médicos podrán ejercer objeción de conciencia de forma individual, las instituciones estarán obligadas a contar con otro profesional disponible.
La norma también fija tiempos para evaluar las solicitudes y permite el acceso a extranjeros con al menos un año de residencia en Colombia, fortaleciendo así el derecho a decidir sobre el final de la vida.



