Aunque para muchos parezca una tendencia reciente impulsada por las redes sociales y la búsqueda de identidad en un mundo cambiante, el término therian tiene raíces más profundas en la autopercepción y la psicología contemporánea.
En las últimas semanas, la palabra ha ganado notoriedad por videos virales en plataformas digitales donde jóvenes y adultos se muestran actuando o vistiendo como animales.
Etimológicamente, el concepto proviene de la unión de dos palabras griegas: therion (bestia o animal salvaje) y anthropos (humano). De esta combinación surge “teriantropía”, término utilizado para describir una identificación que puede ser psicológica, simbólica o espiritual con un animal específico, también llamado “theriotipo”. No se trata necesariamente de una creencia literal de ser un animal, sino de una vivencia interna vinculada a la identidad.
La psicóloga argentina Florencia Rodríguez, quien ha estudiado el fenómeno en su país, explicó en el programa La Luciérnaga, de Caracol Radio, que esta expresión va más allá de una simple moda estética. Según detalló, algunas personas no solo adoptan accesorios o disfraces, sino que también replican conductas asociadas al animal con el que se identifican.
¿Son una tribu urbana?
Rodríguez sostiene que es un error clasificarlos como tal. A diferencia de movimientos como los floggers o los emos, que se identificaban con referentes humanos y estilos culturales específicos, los therians se autoperciben desde un referente no humano. Esta diferencia marca una nueva forma de construcción identitaria que hoy genera debate en ámbitos sociales y psicológicos.



