El candidato presidencial Abelardo de la Espriella afirmó en entrevista con Noticias RCN que reforzó su esquema de seguridad porque se convirtió en un “objetivo” de la izquierda radical y de estructuras criminales, defendió su trayectoria profesional ante cuestionamientos, y anunció que en sus primeros 90 días de gobierno buscará capturar o dar de baja a 10 grandes cabecillas de organizaciones ilegales como parte de un “plan de choque” para recuperar el control territorial.
De la Espriella sostuvo que es el aspirante con más dificultades para moverse por las regiones y que teme un ataque en su contra. “Me he convertido en un objetivo”, dijo, y explicó que tras no prosperar campañas de desprestigio ahora teme que intenten “eliminarlo físicamente”, por lo que reforzó su protección.
Frente a señalamientos de la exalcaldesa Claudia López sobre presunto lavado de dinero de mafias, el candidato evitó referirse a ella de manera directa y defendió su historial. Recordó que lleva más de dos décadas como abogado, que no registra sanciones penales ni disciplinarias y afirmó que, de tener problemas legales, “lo último” que haría sería aspirar a la Presidencia.
Sobre la situación financiera de sus empresas, señaló que solo una reporta pérdidas y cuestionó que a otros candidatos no se les pregunte por el origen de sus recursos. “Al perro más flaco se le caen las pulgas”, afirmó.
El candidato defendió su ejercicio como abogado penalista y lo describió como un rol de auxiliar de la justicia. Explicó que su labor consistía en facilitar acuerdos cuando era posible o ejercer la defensa dentro de la ley.
Sobre Alex Saab, dijo que lo conoció por asuntos civiles y penales en Colombia y que, cuando surgieron señalamientos por su relación con el régimen venezolano, le recomendó hablar con autoridades de Estados Unidos e incluso facilitó ese contacto. Negó haberlo ayudado a evadir a la justicia y aseguró que las autoridades determinaron que, al momento de su captura, Saab llevaba dos años fuera de Colombia. También afirmó que declaró los honorarios recibidos y que perdió contacto con él hace seis años.
Respecto a los hermanos Peñarredonda, reconoció amistad y vínculo profesional, pero señaló: “Yo respondo por mí”.
Ante preguntas sobre acusaciones de acoso judicial contra periodistas, De la Espriella afirmó que utiliza los mecanismos legales para defender su honra. “El único camino que uso es el que me da la Constitución”, señaló, y aseguró que dos periodistas fueron condenados civilmente por difamación en procesos impulsados por él.
Sobre la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) y su director, Jonathan Bock, dijo que actúan como actores políticos, aunque agregó que, de llegar a la Presidencia, no perseguirá a medios ni periodistas y que nunca ha pedido despidos en redacciones.
En materia de seguridad, prometió resultados en los primeros meses. “En los primeros 90 días vamos a capturar o dar de baja a diez grandes cabecillas”, afirmó, y sostuvo que esa acción buscará recuperar la moral de la Fuerza Pública.
Indicó que la coca es la base de la pirámide criminal y que sin erradicación y fumigación no se podrá frenar la violencia. También habló de retomar el control de territorios con apoyo de Estados Unidos.
En economía, planteó reducir el tamaño del Estado hasta en un 40 %, luchar contra la corrupción, bajar impuestos y reactivar sectores como hidrocarburos, minería, infraestructura y construcción. Señaló como meta producir hasta 1,3 millones de barriles diarios con fracking “bien hecho” y construir un millón de viviendas en cuatro años.
Sobre Venezuela, dijo que espera una transición democrática en el corto plazo y que ese escenario convertiría a ese país en el principal socio comercial de Colombia. Señaló que preferiría dialogar con un nuevo liderazgo y no con figuras del actual régimen, y que el proceso debería canalizarse con apoyo de Estados Unidos.
Frente a críticas de que gobierna para sectores empresariales, afirmó que su preocupación principal son los más humildes, pero que para ayudarlos se deben dar garantías a los empresarios. Explicó que su apuesta es convertir a trabajadores informales en emprendedores.
Sobre alianzas, habló de una “gran alianza patriótica” en la que caben todos menos el petrismo y dijo que no aceptará presiones por contratos o cargos. Confirmó que revelará su fórmula vicepresidencial el 13 de marzo, cuando se inscriba oficialmente, y afirmó que recorrerá los 32 departamentos si llega a la Presidencia. “Quien no dé resultados se va del gobierno”, señaló.



