Colombia respondió en las últimas horas a los aranceles impuestos por Ecuador a los productos de nuestros país, con dos medidas que, según aseguró el Gobierno buscan restablecer el equilibrio de las condiciones de intercambio entre los dos países.
La primera de ellas fue la imposición de un gravamen de 30% a 20 productos provenientes de Ecuador.
“Este gravamen no constituye una sanción ni una medida de confrontación, sino una acción correctiva orientada a restablecer el equilibrio del intercambio y a proteger el aparato productivo nacional frente a distorsiones externas”, afirmó la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales Rojas.
La ministra subrayó que la adopción del gravamen es proporcional, transitoria y revisable.
“Estas medidas no buscan escalar tensiones ni afectar de manera permanente la relación comercial entre los países. Son instrumentos legítimos para corregir desequilibrios y preservar condiciones justas y previsibles de intercambio, mientras se restablece un marco de reglas compartidas”, puntualizó.
Previamente, tanto el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, como el presidente, Gustavo Petro, habían defendido las acciones que ha tomado el gobierno colombiano para proteger la seguridad fronteriza, que fue la justificación esgrimida por el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, para la imposición de los aranceles.
El gobierno colombiano también decidió suspender la venta de energía a Ecuador, argumentando que Colombia va a priorizar su soberanía energética.
Según el ministro de Minas y Energía, la medida no desconoce la vocación histórica de Colombia por la integración regional, pero establece límites claros cuando está en juego la estabilidad del sistema eléctrico y el interés general del país.
«Seguimos creyendo en la integración energética y en el diálogo entre pueblos hermanos. Sin embargo, en las condiciones actuales, tanto energéticas como comerciales, no permiten mantener las transacciones internacionales de electricidad, sin poner en riesgo el abastecimiento nacional», señaló el ministro Palma.
El ministro señaló que cuando se restablezcan las condiciones de seguridad energética y se reconstruya un marco de confianza y buena fe entre ambos países, Colombia estará dispuesta a retomar los intercambios eléctricos.



